euskaraz · español · english · français  web map feedback  
You are here:   A propósito del debate sobre las lenguas regionales en la Asamblea Nacional francesa: una ley que permite ratificar lo que ya existe y una posible enmienda a la Constitución

News

« Return to Topic    

04/06/2008 - 16:54

A propósito del debate sobre las lenguas regionales en la Asamblea Nacional francesa: una ley que permite ratificar lo que ya existe y una posible enmienda a la Constitución

frantziako_bandera.gif

El pasado 8 de mayo de 2008, las lenguas regionales fueron motivo de un debate en la Asamblea Nacional, tras una declaración realizada por el Gobierno. Este debate fue presentado como histórico. De hecho, es cierto que desde 1958, es decir, desde el nacimiento de la quinta República, es la primera vez que se debate sobre este tema.

La ministra de Cultura y Comunicación realizó esta declaración y dirigió el debate. Prometió una ley a favor de dichas lenguas, como muy tarde para 2009. Hay que decir que sólo había existido una ley en Francia, la ley relativa a La enseñanza de las lenguas y dialectos locales de 1951, llamada Ley Deixonne (ver www.gipuzkoaeuskara.net/albisteak).

Veamos por qué este proyecto de ley no debería cambiar gran cosa y por qué, lo que sería peor aún, cuando esté vigente dicha ley, podría constituir un pretexto para no ir más allá, sobre todo para no ratificar los textos internacionales y europeos en favor de las lenguas regionales o minoritarias.

El primer punto es que, durante el debate, Christine Albanel, ministra de Cultura y Comunicación, dijo que no modificarían el artículo 2 de la Constitución de 1958. La enmienda a dicho artículo realizada en 1992 indica que «la lengua de la República es el francés». Ahora bien, dicho anexo del artículo 2 se ha convertido en el principal obstáculo jurídico para las lenguas regionales ya que el Consejo de Estado y el Consejo constitucional lo utilizan para frenar los progresos de dichas lenguas. Así, por ejemplo, el 15 de junio de 1999, el Consejo Constitucional hizo saber que la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias iba en contra de la Constitución, con una lectura restrictiva de la enmienda al artículo 2. Y, por lo tanto, la Carta no ha sido ratificada, aunque Francia la haya firmado. Siguiendo en esta línea, la ministra dijo que no se intentaría ratificar la Carta y afirmó que ¡Francia iba más allá de los objetivos de ésta!

Examinemos ahora cuál sería, según la ministra, el contenido de esta nueva ley. «Por lo tanto, necesitamos implantar un marco de referencia. El Gobierno les propondrá un texto de ley, (…), que podrá recapitular lo existente y entrar en lo concreto, en el ámbito de los medios de comunicación, (…) de la enseñanza, la señalización o incluso la toponimia. Este es el enfoque del Gobierno para hacerle un hueco más grande a las lenguas regionales en nuestro territorio y garantizar su vitalidad: permitir más que obligar, incitar y desarrollar más que imponer» (Declaración y debate completos, www.assemblee-nationale.fr/13/cra/2007-2008/153.asp, 2ª parte).

Habrá que tener en cuenta que esta nueva ley no tendrá que ir contra el artículo 2 y, por consiguiente, no habrá ningún avance ya sea desde el punto de vista legislativo o desde el punto de vista de las acciones concretas. El futuro de las lenguas regionales seguirá estando, como antes, en manos de los poderes públicos locales y asociaciones que obran en su favor. El modelo de aprendizaje inmersivo siempre será contrario a la Constitución, como consecuencia de una deliberación del Consejo de Estado del 29 de noviembre de 2002, incluso si el Estado paga los puestos de profesores de este sistema inmersivo. No obstante, la ley propondrá un marco, una base de referencia que no existía.

No se aplica la misma política lingüística a cada lengua regional en Francia y, por lo tanto, dichas lenguas no se encuentran todas en la misma situación. El vasco es la lengua que se beneficia de la política más avanzada, sobre todo en relación con la enseñanza, la planificación lingüística y la señalización vial bilingüe. Finalmente, no sabemos exactamente qué podría aportarle esta nueva ley, excepto legitimar lo que ya existe. Y, por último, esto es lo que habría que subrayar: las lenguas regionales de Francia se quedarían sin estatus legal y sin oficialidad.

Sin embargo, el 22 de mayo, y ésta sí que es una noticia sorprendente, los diputados votaron a favor de la siguiente enmienda al artículo 1 de la Constitución de acuerdo con una propuesta de la Comisión de Leyes y con la opinión favorable del Gobierno: «Las lenguas regionales pertenecen a su patrimonio» (de Francia). El Senado y finalmente, las dos cámaras del Congreso (la Asamblea Nacional y el Senado reunidos) tendrán que votar el texto. Si éste fuese el caso y sin saber cuál será en el futuro la lectura de los artículos 1 y 2 de la Constitución por el Consejo de Estado y el Consejo Constitucional, supondría un auténtico avance. Por primera vez, la Constitución francesa mencionaría las lenguas regionales.

El 2008 es el año internacional de las lenguas. Coincidiendo con la toma del testigo de la Presidencia de la Unión Europea el 1 de julio, Francia quiere dar un pequeño paso adelante en favor de sus lenguas regionales. ¡Aunque se presente como «el país de los derechos humanos», no se convierte por ello en el «país de los derechos lingüísticos»!


Jean-Baptiste Battittu Coyos
Lingüista.