euskaraz · español · english · français  web map feedback  
You are here:   A propósito de la política a favor de la lengua en Iparralde en 2007: hacia una evaluación

News

« Return to Topic    

16/01/2008 - 12:00

A propósito de la política a favor de la lengua en Iparralde en 2007: hacia una evaluación

haur_eskola.gif

En la presente contribución, deseo presentar y evaluar la política lingüística puesta en marcha a favor de la lengua vasca en 2007 en Iparralde. Resulta evidente que las líneas que siguen resultarían merecedoras de muchas aclaraciones, precisiones y explicaciones.

Por un lado, las asociaciones han seguido realizando su habitual trabajo de hormiga, cada vez más aceptado por los poderes públicos, por mucho que no sea así para el conjunto de la sociedad en Iparralde: las emisoras de radio en euskera, el modelo de enseñanza por inmersión de Seaska, la prensa en euskera, los proyectos culturales, etc. Ello no obstante, las asociaciones no han abierto ningún nuevo ámbito para la lengua vasca.

Por otro lado, la estructura pública de política lingüística creada el 9 de julio de 2004, el Organismo Público de la Lengua Vasca ("EEP"http://www.eke.org/partaideak/euskararen_erakunde_publikoa, Euskararen Erakunde Publikoa) ha cumplido el primer año de su proyecto de política lingüística. Efectivamente, el 21 de diciembre de 2006, el OPLB estableció su proyecto a favor de la lengua vasca para el período 2007-2010, y fijó el presupuesto para el año 2007. El OPLB y el Gobierno Vasco firmaron un convenio de cooperación el 7 de febrero, del que se hizo balance para el año 2007 el 21 de noviembre (ver: Eusko Jaurlaritza eta EEPren lankidetza, oso positiboa).

Podemos decir que determinadas cosas se han llevado a buen término: la red de técnicos lingüísticos se ha ampliado con 6 puestos de trabajo en mancomunidades de municipios o en ciudades (entre ellos, 2 puestos a media jornada; la ciudad de Hendaia, por su parte, ya contaba con un puesto desde enero de 2005), el equipo profesional del OPLB se ha reforzado con 7 personas, se ha abierto un nuevo ámbito social para el euskera, el de la acogida de los niños más pequeños en guarderías bilingües o vascófonas (había ya una en Ziburu, creada por una asociación).

Por mi parte, yo no utilizaría la imagen de la botella medio llena o medio vacía, ya que no me parece adecuada; y tampoco me preguntaría si lo que se ha hecho ha sido beneficioso. Lo que se hace por una lengua amenazada es útil por principio. Pero la cuestión es saber si la política puesta en marcha responde o no a los retos sociolingüísticos de Iparralde, en el contexto de una sociedad casi monolingüe, cuya población aumenta sólo gracias a la inmigración.

Los resultados de las últimas mediciones sobre el uso de la lengua no son buenos. Según los datos de la V Medición del Uso del Euskera en la Calle en el País Vasco, el uso del euskera en Iparralde es muy bajo y desciende sin cesar, pasando del 6,5% en 1993 al 4,6% en 2006 (no obstante, esta caída se ha detenido más o menos en los grupos de edad de los niños y de los jóvenes). Ahora, quedamos a la espera de los resultados de la IV Encuesta Sociolingüística, que tampoco pinta muy bien.

En lo que respecta a la financiación de esta política, el presupuesto ha aumentado un 20% en 2007, pero se puede decir que este presupuesto de 2.066.000 euros es escaso para las necesidades de una lengua dominada (ver: A propósito de la financiación política a favor de la lengua vasca en el País Vasco norte). Dicen los rumores que este presupuesto no aumentará en 2008. Al contrario, en la enseñanza, parece que el Ministerio de Educación va a suprimir muchos puestos de profesorado, y no sabemos qué repercusión tendrá ello en la enseñanza del y en euskera.

En cuanto a la legislación, no hay ninguna novedad desde 2005 (ver: En busca de una legislación a favor de las lenguas de Francia: un maratón sin meta). El año 2006, Lamassoure, presidente del Consejo de Electos del País Vasco y diputado del Parlamento Europeo, declaró que quería preparar «un proyecto de ley para conseguir el reconocimiento de las lenguas regionales». Pero ya no habla de esta promesa. Hay que decir que tal proyecto de ley no tenía como objetivo otorgar ni oficialidad ni nuevos derechos a dichas lenguas, sino solamente validar lo que se está haciendo en la actualidad.

El fundamento del proyecto de política lingüística 2007-2010 es «el deseo de la lengua, la motivación», y la motivación se entiende como voluntad individual, el voluntariado como principio (ver: A propósito del proyecto de política lingüística en favor del euskera en Iparralde). A la vista del desequilibrio existente entre el francés y el euskera en Iparralde, parece que este «deseo de lengua», esta «motivación» no serán suficientemente eficaces para cambiar realmente la situación de la lengua vasca.


Jean-Baptiste Battittu Coyos