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Hemen zaude:   La política a favor del euskera en el País Vasco norte - El desarrollo de la Oficina Pública de la Lengua Vasca

Albisteak

« Itzuli albisteetara    

2010-04-18 / 19:18

La política a favor del euskera en el País Vasco norte - El desarrollo de la Oficina Pública de la Lengua Vasca

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La Oficina Pública de la Lengua Vasca (OPLV) acaba de presentar su cuadro operacional y objetivos para 2010-2016. Aun siendo provisionales, resulta interesante analizar dichos objetivos yexaminar su trayectoria en la primera fase desde 2004 hasta 2009, con el objetivo de evaluar el desarrollo de su política lingüística.

Las líneas que siguen pretenden hacerlo, aunque sea brevemente.

2004-2009: la estructura y la política desarrolladas

La Oficina Pública de la Lengua Vasca ha cubierto ya una andadura desde su creación en diciembre de 2004, y desde la definición y aprobación en 2006 del Proyecto de Política Lingüística. Hay que reconocer que la política lingüística pública empezaba prácticamente de cero.

Son muchos los ámbitos en los que ha trabajado desde entonces, muestra de lo cual es el análisis de situación, redactado en francés, État des lieux provisoire de l'action menée par l'Office Public de la Langue Basque 2005-2009, en septiembre de 2009. Cabe destacar, entre los ámbitos tratados, la enseñanza escolar del euskera, ya que ha aumentado rápidamente el número de alumnos en el modelo bilingüe con paridad y en el modelo de inmersión, principalmente en Educación Primaria.

Se han tomado medidas para verificar la competencia lingüística tanto en el currículum educativo como fuera del ámbito escolar; prueba de ello es que en 2009 la OPLV firmó un acuerdo con la Université de Pau et des pays de l'Adoury y con la Université Michel de Montaigne Bordeaux, con el objetivo de crear un título equivalente al EGA.

La OPLV ha creado una red de técnicos de euskera en diversas mancomunidades y municipios, y sufraga el coste de la mitad de sus sueldos. En la actualidad, cuenta con siete técnicos: cinco en las mancomunidades, uno en Bayona y otro en Biarritz.

Desde 2005 hasta 2010 la oficina se ha reforzado, tanto en recursos humanos, con nueve empleados y empleadas, como en recursos financieros. El presupuesto ha aumentado, hasta alcanzar los 3.056.000 de euros en 2010, 520.000 euros más que el año anterior. En él se incluyen los 470.000 euros que aporta el Gobierno Vasco a través de la Viceconsejería de Política Lingüística.

Sien embargo, en mi opinión, el aspecto más importante es que la Oficina Pública de la Lengua Vasca se ha convertido en punto de encuentro de las instituciones públicas y las principales asociaciones que impulsan el euskera. Cabe decir que hasta, al menos, los años noventa y hasta el Convenio Específico para el País Vasco de 2001, la administración, en general, no apoyaba o lo hacía débilmente a las asociaciones que trabajan en favor del euskera, en general sin ningún criterio de política lingüística.

Las principales asociaciones (la Academia de la Lengua Vasca Euskaltzaindia, Seaska, el centro pedagógico Ikas, Uda Leku, Euskal Irratiak, etc) se han convertido en las impulsoras de esa nueva política lingüística pública, al tiempo que sus actividades se han integrado en el plan de política lingüística, a través de convenios de colaboración.

Por otro lado, los organismos públicos, al menos la educación nacional y las colectividades territoriales, trabajan en esa nueva política pública, financiando estructura y proyectos, y llevando a cabo colaboraciones institucionales en el marco de la OPLV.

El «Proyecto de Política Lingüística»: los hablantes completos son el objetivo

Con todo, se trata de una política que, como toda política, tiene sus límites y errores, uno de los más importantes, a mi modo de ver, la noción de hablante completo.

La Oficina Pública de la Lengua Vasca en su Proyecto de Política Lingüística de 2006 afirma que «el objetivo es aumentar el número de hablantes completos» y que «la estrategia es apostar por las nuevas generaciones». Ya hemos dicho en esta misma página web que tal objetivo del proyecto era poco preciso, demasiado general.

Poco preciso, porque sigue sin responder a preguntas como cuántos hablantes completos, en qué porcentaje, en qué plazo, etc.

Además la noción de hablante completo es un ideal en el caso del País Vasco norte, más que una realidad probable en la actual situación del euskera. En cualquier caso, más que una simple idea, puede ser un objetivo, una pretensión a largo plazo. Ser un hablante completo supondría que el euskera formara parte de todos los ámbitos de la vida tanto pública como privada. Para ello, el euskera debería ganar los ámbitos de uso y funciones donde ahora predomina el francés, o al menos compartirlos. Solo entonces, cuando el euskera se adapte a todos los ámbitos, quienes utilicen el euskera serán hablantes completos.

El objetivo de 2010-2016: impulsar el uso del euskera

En diciembre de 2009 el consejo de administración de la OPLV acordó una hoja de ruta provisional para los años 2010-2016, que se puede precisar y modificar: Cadre opérationnel provisoire 2010-2016 pour la politique publique linguistique.

El texto analiza la experiencia de los primeros años de trabajo de la OPLV. Además de precisar en qué medida se han llevado a cabo las acciones emprendidas, se examina la experiencia que aporta esta primera fase de 2005-2009. Se ha llevado a cabo una reflexión estratégica, por no decir teórica, cuya idea principal es que, además de actuar en la transmisión, el conocimiento obtenido en la primera fase tendrá que impulsar el uso de la lengua. «No hemos dado al uso su importancia real, de manera que la política lingüística se ha quedado coja», ha declarado en rueda de prensa el presidente de la OPLV (Berria, 2009-12-17).

Ese avance en la reflexión es muy importante, pues tiene en cuenta la evidencia de que la vitalidad de una lengua se mide, primero, por el uso que se hace de ella, y de que el conocimiento de una lengua no implica necesariamente su uso. También muestra que aunque las bases teóricas del Proyecto de Política Lingüística sean, en mi opinión, débiles y poco trabajadas, se pueden cambiar y mejorar.

Las reflexiones futuras deberán explicar las condiciones que faciliten el uso de la lengua y, para ello, deberán analizar los posibles ámbitos de uso y funciones del euskera en el País Vasco norte.


Jean-Baptiste Battittu Coyos
Lingüista