Albisteak
Prohibido el fomento del euskera en la administración navarra

El consejero de Educación del Gobierno de Navarra ha suspendido la campaña Administrazioan euskaraz ere bai (En la administración también en euskera). El Instituto Navarro del Vascuence, Euskarabidea, tenía prevista para 2009, entre otras iniciativas, una campaña para el fomento de la sensibilización y el cambio de actitudes en torno al euskera en la administración de la Comunidad Foral de Navarra.
Dicha campaña iba a ser llevada a cabo a final de año y fue diseñada de un modo positivo y activo: sin obligar a los empleaos públicos, haciendo llegar a los funcionarios que lo desearan material para identificarse como vascoparlantes, y, en función de su capacidad lingüística, dando una serie de pasos para el uso del euskera en los servicios públicos. Para ello, tenían previsto repartir entre los funcionarios que saben o están aprendiendo euskera material como un cartel, un recipiente de cartón para lápices y bolígrafos, una guía de sobremesa con las frases más frecuentes para atender al público en lengua vasca, y una regla.
Sin embargo, el consejero del Departamento de Educación Alberto Catalán, tras hacerse cargo del programa, ha decidido no distribuir el material para el desarrollo de tal campaña.
Se trata de una decisión que ha debilitado, aún más, la política del Gobierno navarro para el fomento del euskera. Las consecuencias de la crisis han sido especialmente duras para el euskera: las partidas económicas para el fomento de la lengua vasca se han visto recortadas a menos de la mitad, por primera vez desde la entrada en vigor de la Ley Foral del Vascuence de 1986 ha sido retirada la subvención a los medios de comunicación en euskera y, en términos generales, hoy es menor que nunca la cantidad de dinero público destinada al fomento de la lengua vasca.
En esa situación, llama sobre todo la atención que, tras haber editado todo el material para llevar a cabo la campaña de fomento del euskera en la administración -luego, habiendo gastado ya dinero público-, se haya impedido la distribución de dicho material. Por otra parte, viendo la situación de la política lingüística y los derechos lingüísticos en la administración navarra, salta a la vista la necesidad de una campaña de sensibilización de ese tipo.
La prohibición de repartir el material para el fomento del uso del euskera no ha venido aislada. Algo similar ha ocurrido también con las agendas escolares en lengua vasca, que iban a ser distribuidas entre el alumnado. Miles de ejemplares reposan en los sótanos del Departamento de Educación. De seguir así, al Gobierno de Navarra se le va a quedar pequeño el almacén para guardar el material en euskera censurado.
Paula Kasares
Profesora asociada en la Universidad Pública de Navarra
